BABA Ejiogbe
03/08/2026
JÈGBÈ ES TOMADO POR MENTIROSO
Ire ajé, owó, ola, oye, etc. (Bienestar de riquezas, dinero, honor, título, etc.)
ODU IFA Ogbè Òtura
Orí ọmọ ó dára
Bàbá a rè ni ò mò
Díá fún Jègbè
Tí nlǫ sí ìgbé ode
Wón ní ko sákáale Ębǫ ní şíşe.
Ó pe Awo lékèé
Ó pe Èşù l'ólè
Ó ko'ti ògbonhin ş’ębǫ.
Ó wá pa erin
Ó dí òkè.
Ó pa efòn
Ó dí ògán.
Ó pa àgbònrín
Ó dí Odò.
Ó wa gb’ębǫ, ó rú’bǫ.
Kò pé, kò jìnnà
Ire gbogbo wá ya dé tùtúru
Èrò Ipo àti t'Ofà
E wà bá ni ni wòwó ire gbogbo.
Njé Ogbè e Jègbè ikú iró
Ogbè e Jègbè ikú iró
Iró d'olà nílé e wa o
Ogbè e Jègbè, ikú iró.
Traducción:
El hijo tiene buena fortuna
Pero el padre no es consciente.
Fue el Awo que consultó Ifá para Jègbè
Cuando iba a una expedición de caza.
Le aconsejaron que ofreciera Ẹbọ
Él llamó al Awo timador
Él llamó a Èşù ladrón.
Él simplemente ignoró el consejo de ofrecer Ębǫ.
Entonces, él mató un elefante
Y se convirtió en una montaña.
Mató a un búfalo
Y se convirtió en un hormiguero.
Él mató un antílope
Y se convirtió un río.
Él ofreció el sacrificio entonces tal como prescribió.
No mucho tiempo después
Todos los bienestares vinieron a él en abundancia.
Viajeros de Ipo y de Òfà
Unámonos en medio de todas las cosas buenas de la vida.
Ahora, Ogbè-Jègbè, el mentiroso especialista
La mentira se ha convertido en prosperidad en nuestra casa
Ogbè-Jègbè, el mentiroso especialista.
ÌTAN (HISTORIA):
Jègbè era un príncipe heredero al trono. Sin embargo, este hecho no impedía que Jègbè
amara comprometerse en aventuras. Por tal razón había sido entrenado como cazador y llegó
a ser muy experimentado. Él había matado elefantes, leopardos, leones, vacas silvestres,
pitones, cobras y así sucesivamente.
Un día, planeó salir a una gran expedición de la caza y fue donde su Awo para que consultara
a Ifá para él. El Awo le aconsejó que ofreciera Ẹbọ con un chivo grande y dinero para asegurar
el éxito en su viaje de la caza. Le dijeron que él podría matar muchos animales, pero corría el
riesgo de hacer el ridículo en el proceso y ser tomado como un mentiroso.
Al oír esto, él le dijo al Awo que cómo un cazador profesional pudiera cazar y a la vez caer en
ridículo. Él concluyó que no era posible. Entonces dijo que el Awo sólo estaba buscando un
chivo grande para comer y salió de la casa del Awo muy enojado.
Cuando salió de la casa del Awo, fue a su propia casa e hizo los preparativos para el viaje. Él
decidió ir solo para que nadie pudiera interferir en su labor de caza y se dirigió entonces hacia
la parte más profunda del bosque.
En el tercer día que había estado cazando en el bosque, Jégbé vio un elefante grande y lo
mató. Pero no podía cargarlo el solo por lo que fue rápidamente al palacio. Pidió a su padre el
Oba (Rey) que le diera a unos veinte hombres robustos para que lo ayudaran a traer un gran
elefante que había matado en el bosque. Su padre concedió el pedido y felicitó a su hijo por la
proeza.
Cuando llegaron al bosque, Jègbè fue directamente al sitio donde el elefante se había caído.
Para su consternación, lo que encontraron fue una colina pequeña. Los hombres investigaron
por todas partes sin encontrar elefante alguno. Finalmente, todos regresaron a casa con las
manos vacías y defraudados. En el pueblo cada uno concluyó que Jègbè no mató ningún
elefante, pero decidió usar su posición como un heredero al trono para jugar una broma a
todo el mundo.
Sintiéndose avergonzado, Jègbè decidió internarse al bosque nuevamente y matar otro animal
para demostrar a todo el mundo que él había estado hablando la verdad desde el principio.
Al tercer día, tuvo éxito matando un búfalo muy grande. Estaba tan feliz que corrió a casa y
anunció a todos. Como antes, una comitiva de hombres robustos fue asignada para
acompañarlo hasta el bosque.
Cuando llegaron al sitio donde el animal se había caído, no lo encontraron en ninguna parte, en
cambio, lo que ellos encontraron en el lugar fue un hormiguero. Buscaron por todas partes sin
éxito alguno. Ellos entonces regresaron con las manos vacías. Jègbè se convirtió en objeto de
burla en la comunidad. Ellos lo etiquetaron como un mentiroso y una persona poco fiable.
Jègbè estaba muy frustrado y consideró que la única acción que lavaría esta vergüenza era
demostrar a todos que él había matado a esos animales de verdad. Por consiguiente, se dirigió
hacia el bosque por tercera vez y con más determinación.
Él pudo matar un antílope muy grande al tercer día. Entonces fue una vez más a casa para
invitar a las personas a seguirlo y que lo ayudaran a transportar el gran antílope. Una partida
de hombres robustos fue organizada para seguirlo al bosque dirigiéndose directamente hacia
el sitio donde el animal había sido matado. Para sorpresa absoluta, no había ningún rastro del
animal, ni rastro de ninguna sangre, ninguna marca. Lo único que encontraron fue un río en el
sitio. Todos juraron nunca más seguir a Jègbè al bosque.
Cuando las noticias llegaron a la comunidad, Jègbè era objeto de burla para todos. Pero más
delicado aún era que cada ciudadano estaba preguntándose y especulando en el tipo de líder
él sería en la vida cuando se convirtiera en rey del pueblo. Algunos se extendieron en decir que
ellos debían oponerse a que un mentiroso como Jègbè algún día tomara el trono. Entretanto,
todos lo evitaron como a alguien padeciendo lepra. Por todo esto, Jègbè se desalentó, se
frustró y se desilusionó. Él se movió solo y sin ningún amigo.
Mientras estaba meditando en su mala fortuna, él recordó lo que el Awo le había dicho en
cuanto a ofrecer Ẹbọ para evitar caer en ridículo y ser tomado como un mentiroso. Él regresó
entonces al Awo para ofrecer el Ẹbọ.
El Awo le dijo a Jègbè que antes de hacer cualquier cosa debía ofrecer el Ẹbọ haciendo el
sacrificio a Èşù con dos chivos grandes y mucho dinero. El Ẹbọ había doblado sus materiales
porque Jègbè no lo había hecho en tiempo y forma. Esta vez él propició los dos chivos y el
dinero duplicado.
Después de realizado el Ẹbọ, el Awo le dijo que las negatividades que lo rodeaban eran
responsable de su cadena de fracasos y que debían alejarse. Le dijo que consiguiera un gran
barril lleno de agua, pedazos de leña y la ropa que llevaba puesta. Él consiguió también todos
los artículos sin retraso. El Awo imprimió Ogbè Alára en el Opon, recitó el verso de este Odù y
lo vertió dentro del barril. El Awo le entregó todos los artículos y le dijo que los llevara al
bosque que hiciera una hoguera con la leña y que arrogara en el fuego la ropa. Entonces debía
tomar un baño con el agua del barril. Jègbè cumplió con todo lo indicado al pie de la letra.
Mientras estaba en el bosque, luego de realizado el ritual, se sentó para calentarse con el
fuego y pedir para que toda la buena fortuna regresara a su vida.
En este momento un batallón de guerreros cazadores que se habían comprometido en varias
campañas militares estaba volviendo del frente de guerra. Ellos estaban exhaustos y fatigados
por la guerra, estaban buscando cualquier comunidad o pueblo para establecerse. Durante
mucho tiempo no habían visto ninguna señal de actividad humana.
Cuando estaban pasando, uno de ellos vio el humo del fuego hecho por Jègbè interpretando
que ésa era señal segura de vida humana alrededor de esa área. Todos suspiraron una señal
de alivio. Ellos sólo se movieron hacia la dirección del humo para descubrir a Jègbè
completamente desnudo sentado junto a la fogata.
Cuando Jègbè vio a los cazadores guerreros, se puso su otro vestido rápidamente y se les
acercó. Intercambiaron saludos y otras bromas mientras inquirieron sobre él y dónde estaba el
pueblo más cercano. Él respondió que el pueblo no estaba lejos y que él era príncipe heredero
al trono. Los guerreros cazadores le pidieron que los llevara al pueblo y al mismo tiempo que
los ayudara a pedir permiso al Ǫba para que les permitiera establecerse en el pueblo. Jègbè
estuvo de acuerdo en llevarlos al pueblo y fue a palacio a informar solo lo ocurrido.
En el palacio, Jègbè narró cómo él se había encontrado a los guerreros en el bosque, cómo
ellos habían buscado su indulgencia para ayudarles a afianzar aprobación para establecerse
en el pueblo. La corte del palacio, incluso jefes, cantantes de alabanzas, representantes de
mercaderes, dirigentes de cazadores estaban en ese momento en el palacio. El Ǫba le pidió a
Jègbè que repitiera su historia para que todos la escucharan.
Cuando lo hizo, todos los presentes estallaron en risa y empezaron a hacer broma de Jègbè.
Ellos dijeron que nadie se había olvidado cómo Jègbè vino a convocar a las personas en el
pueblo con el anuncio que él sólo había matado un elefante para encontrar que no era ningún
elefante sino una colina. Dijeron que él también vino a anunciar que él solo había matado a un
búfalo para descubrir que era un hormiguero. Él vino igualmente con el anuncio que él sólo
había matado un antílope para luego descubrir que era un río. Ellos dijeron que, como un
mentiroso habitual, su historia era otra de sus creaciones ficticias.
Jègbè intentó convencer sin provecho a la corte del palacio. Él pidió a la corte enviar a dos
personas para seguirlo a las afueras del pueblo verificar su historia. Todos se negaron diciendo
que no deseaban dar otro paseo por el bosque en vano. Cuando él se dio cuenta que no podía
hacer que la corte cambiara a su mente, dijo que iba a decirles a los guerreros que estaban
esperando a las afueras del pueblo.
Jègbè les dijo a los guerreros cazadores de establecerse allí con ellos como su nuevo Oba.
Ellos estuvieron muy contentos de que pudieran establecer su propio pueblo con Jègbè, un
cazador, como su líder. Ellos se movieron un poco hacia el occidente y fundaron allí un pueblo
conocido hasta hoy como Koyi mientras que Jègbè fue instalado como el Onikoyi de Koyi.
Jègbè estaba muy contento y agradecido a Olódùmare ya que la prosperidad le llegaba en
tropel.
Cuando su padre oyó hablar de su fortuna, él comprendió que Jègbè no estaba mintiendo en
todo lo que les había dicho.
MENSAJES DE IFÁ:
Ifá dice que esta persona necesita ofrecer Ẹbọ y Akoşe en contra del fracaso. Ifá dice que el
cliente planea empezar un proyecto o está planeando viajar en aventura de negocio, él o ella
necesitan cumplir con las indicaciones de Ifá para asegurar el éxito.
Ifá también dice que el cliente ha hecho muchos esfuerzos para obtener el éxito y todos los
esfuerzos acabaron en fracaso y vergüenza. Ifá dice que el cliente necesita un "baño ritual"
para alejar a todas las negatividades responsable del fracaso.
Ifá dice que esta persona puede no ser tomada en serio inicialmente, pero al atravesar ciertas
vicisitudes será extremadamente próspero y hasta puede llegar a convertirse en un gran líder o
jefe.
ÈÈWÒ (PROHIBICIONES):
No desobedecer las indicaciones de Ifá para evitar caer en el desprecio y ser tomado como un
mentiroso.
02/15/2026
ORUNMÌLÀ PROTEGE DE TODO MAL A SUS BUENOS SEGUIDORES COLOCÁNDOLES
LAS CUENTAS DE IFÁ EN EL CUELLO.
ODU IFA Ogbè Ògúndá
Òwè rere
Òwè rere
Díá fún Orunmìlà
Tí yóó la Idè b’ọmọ rè l’órùn nítórí Ikú
Ẹbọ nì wọ́n ní kó wá ṣe
Ó gb’ębǫ, ó rú’bǫ.
Ṅjé òwèrè là ṅ jà un.
Ikú kìí pa’wo tó la Idè b’ọrùn
Òwèrè là ṅ jà un.
Àrùn kìí ṣ’awo tó la Idè b’ọrùn
Òwèrè là ṅ jà un.
Gbogbo ibi kìí ṣ’awo tó la Idè b’ọrùn
Òwèrè là ṅ jà un.
Traducción:
Òwè rere (Las buenas hojas tiernas)
Òwè rere (Las buenas hojas tiernas)
Fue quien consultó Ifá para Orunmìlà
Quién iba a adornar con Idè los cuellos de sus hijos para la protección contra la muerte.
Se le aconsejó de ofrecer Ębǫ.
Él obedeció.
Òwè rere, todos estamos luchando, todos nosotros
La muerte nunca va a matar un Awo que ha adornado su cuello con un Idè.
Òwè rere, todos estamos luchando, todos nosotros
La enfermedad nunca afectará a un Awo que ha adornado su cuello con un Idè.
Òwè rere, todos estamos luchando, todos nosotros
Ningún mal jamás afectará a un Awo que ha adornado su cuello con un Idè.
Òwè rere, todos estamos luchando, todos nosotros.
NOTA: ESTE ES UNO DE LOS VERSOS QUE PUEDE SER EMPLEADO PARA COLOCAR EL
IDÈ DEL CUELLO (COLLAR) DE IFÁ.
ÌTAN (HISTORIA):
Los que tenían edad suficiente para morir y los que no, estaban siendo arrebatados por la
muerte sin distinción ni compasión alguna. Sin embargo, lo más desafortunado del asunto era
que parecía que los justos estaban muriendo en su mejor momento, mientras que los inicuos
se estaban quedando para vivir hasta la vejez.
Orunmìlà observó que sus seguidores eran muchos en la Tierra. Entonces decidió a dar pasos
decisivos a fin de garantizar que sus propios seguidores estuviesen protegidos de todas las
formas de muerte violenta o prematura y de todos los males. Esa fue la razón por la cuál
consultó Ifá con uno de sus estudiantes.
Durante la consulta Ogbè Ògúndá fue revelado. Ifá le aseguró que sus buenos seguidores
estarían libres de las manos de Ikú. Se le dijo que ofreciera Ębǫ y que adornara los cuellos de
todos ellos con cuentas de Ifá. Él obedeció.
Tan pronto se hizo lo indicado, se alejaron de todas las negatividades de los seguidores de
Orunmìlà y comenzaron a vivir hasta su vejez portando sus cuentas en el cuello con orgullo
para ser identificados como buenos seguidores de Orunmìlà e indicar que estaban protegidos
contra Ikú (La muerte) y todos los Ibi (fuerzas malévolas o negativas).
MENSAJES DE IFÁ:
Ifá recomienda a esta persona ser un ferviente seguidor de Orunmìlà.
Ifá asegura a la persona para la que este Odù se revela que él/ella va a vivir a su vejez. La
persona no se verá afectada por los caprichos de las negatividades. Ifá dice que será feliz en
la vida. Él/ella disfrutará su vida al máximo. Pero es muy importante velar siempre por un buen
comportamiento para considerarse un buen seguidor de Ifá.
Ifá dice que la persona para quien se reveló este Odù tendrá una bendición de larga vida sobre
la Tierra.
Ifá recomienda que esta persona debe adornar su cuello con cuentas de Ifá en todo momento.
Si se hace esto, todos los delegados de la Muerte huirán de esta persona y permitirá a él/ella
viva hasta su vejez. Este es un consejo dado a todos los seguidores de Orunmìlà, pero por
este Odù en particular se debe velar muy de cerca esta recomendación.
ÈÈWÒ (PROHIBICIÓN):
Ninguna en particular, mucho más allá de velar por mantener una buena conducta todo el tiempo.
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