NacÍ en Tandil, provincia de Buenos Aires, un 29 de marzo de 1984. Mi familia se compone de mi papá Héctor, mi mamá Cristina, mi hermano Andrés y mi hermana Mara. Tuve una infancia típica de pueblo: jugaba en las calles y me reunía con mis amigos en el club, lugar donde practicaba todo tipo de deportes, como fútbol, básquet, rugby, y, claro, tenis. Desde chico, fui muy inquieto, así que siempre de
bía estar ocupado haciendo algo. Sin embargo, desde muy pequeño, empecé a sentir cierta atracción particular por el tenis. Apenas con cuatro años empecé a empuñar la raqueta, junto a mis hermanos y primos. Apenas un par de años más tarde, a los seis, ingresé en una de las principales canteras del tenis argentino, el Club Independiente de Tandil. Allí conocí a mi gran formador, el entrenador Marcelo Gómez, quien, fue el que me enseñó todo. Desde como pegarle a la pelotita, hasta como ser como persona. Allí entrené duro hasta los 14, cuando fue tiempo de partir hacia el exterior para poder competir en todo el mundo. Fue en ese entonces cuando decidí abandonar mi querido Tandil y partir hacia Miami, a realizar un entrenamiento de siete meses en la Academia Clerc-Nuñez. Luego fue el turno de instalarme en la prestigiosa Academia Sánchez-Casal, en Barcelona, donde comencé a formarme como tenista profesional. Luego de cuatro años en el exterior, sentí que había cumplido mi ciclo en España, y volví a la Argentina para empezar a entrenar con la mira en el profesionalismo, de la mano de Luis Lobo. Cada vez que vuelvo a Tandil siento el placer de volver a mi lugar de siempre. Apenas puede hacerlo unos pocos fines de semana al año, ya que durante casi la totalidad de la temporada me encuentro viajando por el mundo, o bien entrenando en Buenos Aires.