FORMA
14/01/2022
EL DIABLO NO DESTRUYE NINGÚN MATRIMONIO
Lo destruyes tú mismo cuando caes en su juego, cuando descuidas tu vida devocional y le abres la puerta de par en par, para que él entre libremente a hacer de las suyas, cuando te crees fuerte, juegas con fuego y piensas que podrás manejar la situación y terminas sucumbiendo ante la tentación. Entonces...
¿CÓMO Y CUÁNDO SE DESTRUYE UN MATRIMONIO?
•Cuando no tienes vida devocional para buscar a Dios de manera regular o descuidas la que tenías.
•Cuando estás casado/a y quieres seguir llevando vida de soltero/a y no dejas que nadie te diga nada.
•Cuando dedicas más tiempo a tu celular, que hablar de frente y arreglar las cosas con tu cónyuge, halagas a terceros, les das tus mejores cumplidos y palabras lindas, que nunca jamás le dices a tu cónyuge.
•Cuando comienzas a permitir y corresponder conversaciones con terceras personas que sabes muy bien que no están correctas y mucho menos saludables ya como todo/a hombre/mujer casado/a.
•Cuando tienes perfiles falsos, haces y deshaces en tus redes sociales y ocultas y borras conversaciones; tu teléfono con clave es intocable para tu cónyuge, ¡Claro! Porque sabes muy bien lo que escondes.
•Cuando tú decides solamente hacer llorar y sufrir a tu cónyuge con maltratos, con tu mal y explosivo carácter e iras cuando te confronta o señala tus faltas y le destruyes una y otra vez con tus duras palabras.
•Cuando sabes que los vicios de alcohol, dr**as, ludopatía, pornografía o cualquier otra adicción está afectando gravemente tu matrimonio y tu familia y aun así no haces nada, no te importa, ni pides ayuda.
•Cuando pones en primer lugar tu trabajo, tus familiares (padres o hermanos) o incluso a tus amistades y les dedicas más tiempo y recursos a ellos, ellos cuentan mucho más contigo que tu propio núcleo familiar que son tu cónyuge y tus hijos.
•Cuando crees que la persona que está a tu lado no se cansará de luchar por el matrimonio, pero tú no haces nada, ni pones de tu parte para arreglar las cosas, aunque veas y sepas que están súper mal.
•Cuando piensas que puedes faltarle una y otra vez el respeto a tu cónyuge, lastimarle, herirle y hasta traicionarle por el hecho que es co-dependiente económicamente y crees que nunca te dejará.
•Cuando mientes en tus finanzas, escondes ingresos y eres desleal, tienes ahorros de los que nunca hablas a tu cónyuge y resulta que, tienes para gastar en unas cosas, pero no para cubrir las necesidades del hogar.
•Cuando rechazas buscar ayuda para mejorar en tu matrimonio, porque según tú, no tienes ningún defecto y tu pareja es la del problema ella/él es culpable absoluta/o de todos los conflictos en su relación.
•Cuando afuera eres una miel, ayudas a la gente, les haces favores, estás siempre disponible para todo el mundo; pero en casa no le sirves a tu familia, no les cuidas, no les atiendes, no les honras nunca en nada.
•Cuando vez a tu cónyuge como una máquina de hacer dinero y en lugar de ahorrar, gastas lo que no tienen, o cuando el que trabaja más, le saca en cara, que el dinero es de él/ella, y en verdad, es de ambos.
•Cuando presentas una imagen falsa de tu matrimonio a los demás, en las redes o hasta en la Iglesia; pero sabes que en casa no se aguantan, pasan días sin hablarse, se pasan insultando, duermen en lugares diferentes y hasta han tolerado golpes, pero no hablan, no buscan ayuda, por dizque "cuidar la imagen", o no perder cargos o privilegios o, "el miedo al que dirán".
Entonces deje ya de atribuirle más poder al diablo del que le ha sido delegado, tenga claro que si él tuviese ese poder pues simplemente destruiría TODOS y cada matrimonio, pero él se mete y llega a destruir solo donde se lo permiten y le abren las puertas.
Lo que tenemos que hacer es nunca ignorar sus maquinaciones, saber, entender y ser muy conscientes que está siempre al asecho y anda como león rugiente buscando a quien devorar y quiere entrar a como de lugar eso sí, pero la Biblia nos enseña claramente:
📌 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. (Santiago 4:7).
📌 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
(Efesios 6:11).
Porque un matrimonio que oran juntos cada día, que han levantado un altar familiar cada noche, que interceden el uno por el otro, que ayunan por su matrimonio, que han puesto en orden sus prioridades y viven y aplican los principios de amor, respeto y lealtad, en todo está totalmente BLINDADO por Dios y si se mantiene así, nada ni nadie lo podrá DESTRUIR.
No le dé importancia, ignore y descuide todo esto y por supuesto que las puertas estarán abiertas para que él fácilmente entre y haga lo que él sabe hacer.
Él es astuto, malintencionado y siempre buscará la manera de poner tentaciones y servirte el plato, tirarte el anzuelo, seducirte y engañarte; pero la decisión final siempre la tendrás tú, si caes o no, si decides ser leal a Dios o no, vivir bajo principios o no, depende solo de ti.
Escrito por:
🥀–Luis Lovato (FAMILY FIRST).
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