Desde muy niño nació mi pasión por la música, a la edad de 7 años para ser exacto, estando aún en pleno curso de mi educación primaria. Fue en mi escuela de aquella época donde por primera vez tuve la oportunidad de tocar un piano, la dedicación y paciencia de mis maestros fue un pilar muy importante que alimentaba aquella pasión que con el pasar de los años, fue creciendo. Intercambié los juguete
s por instrumentos musicales a mis 12 años, cuando comencé mi carrera artística, como tecladista de una banda amateur que conformamos con unos amigos del barrio donde nací, crecí y actualmente vivo... Éramos los niños prodigio de aquella época, tocando rock de los 80's, 90's y de principios de los 2000. Mi pasión por la música iba creciendo gradualmente, así como también mi curiocidad por aprender a tocar otros instrumentos como la guitarra, a mis 14 años. No obstante, la falta de baterista dentro de la banda, me hizo dejar de lado los teclados, e intentar tocar la batería, cosa que al final logré, convirtiéndome así en el baterista de "Datzol", nombre por el cual bautizamos a la banda, ya a puertas de grabar nuestro primer EP de manera semi profesional. Años después, decidí abandonar Datzol, tomarme un descanso para luego tomar nuevos rumbos y ampliar mis conocimientos musicales para volver a las tarimas y convertirme en tecladista principal de 2 orquestas cumbianderas que me dieron la oportunidad de pertenecer a sus filas:
-Internacional Araujo: (2008_2010).
-Caramelito y orquesta: (2010_2011). Luego de todo y en paralelo, fui desarrollándome como productor y arreglista musical, no dejando de lado los distintos proyectos en los cuales participé, con amigos a quienes hasta hoy mantengo buena comunicación y aprecio muchísimo. Personas de quienes aprendí muchas cosas, así mismo, disfruté y compartí distintas vivencias. Finalmente, hasta el sol de hoy, no dejo de aprender, de caminar, de soñar ni disfrutar lo que aún falta por venir. Nunca es tarde, aunque la vida sea demasiado corta, de eso se trata... No tengo impedimentos para hacerlo, ¡nada me detiene!.