06/03/2026
La reactivación del proyecto de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de la ciudad de David marca un paso importante para el desarrollo sanitario y ambiental de la provincia de Chiriquí. La obra contempla la construcción de la planta de tratamiento, junto con un sistema integral que incluye líneas colectoras, conexiones domiciliarias, líneas de impulsión y tres estaciones de bombeo, con el objetivo de conducir adecuadamente las aguas residuales hacia el sistema de tratamiento.
La reactivación del proyecto de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de la ciudad de David marca un paso importante para el desarrollo sanitario y ambiental de la provincia de Chiriquí. La obra contempla la construcción de la planta de tratamiento, junto con un sistema integral que incluye líneas colectoras, conexiones domiciliarias, líneas de impulsión y tres estaciones de bombeo, con el objetivo de conducir adecuadamente las aguas residuales hacia el sistema de tratamiento.
Este proyecto fue retomado tras instrucciones del presidente José Raúl Mulino, quien al inicio de su mandato solicitó impulsar nuevamente obras emblemáticas y prioritarias para el país. En el caso de Chiriquí, esta iniciativa es considerada una de las más importantes para la ciudad de David, ya que busca mejorar la calidad de vida de miles de ciudadanos mediante un sistema moderno de saneamiento.
La inversión estimada para la ejecución de esta obra asciende a 350 millones de dólares, mientras que de manera paralela se gestionan los mecanismos de financiamiento necesarios para completar el proyecto.
Según explicaron los responsables del proyecto, el sistema contempla la construcción de la planta de tratamiento y una extensa red de colectoras que permitirán transportar las aguas residuales desde distintos puntos de la ciudad hasta la planta, donde serán procesadas antes de su disposición final.
Las autoridades también indicaron que, tomando en cuenta experiencias pasadas en proyectos de gran magnitud, se ha planificado la ejecución de las obras por etapas para reducir al máximo las afectaciones en calles y avenidas, realizando cierres parciales y progresivos a medida que avance la construcción.
Actualmente se trabaja en las conexiones domiciliarias, con un ritmo aproximado de 70 a 80 conexiones por mes, aunque la meta es alcanzar entre 180 y 200 mensuales para cumplir con los plazos establecidos en el contrato. No obstante, se ha detectado cierta resistencia por parte de algunos residentes que aún desconocen los beneficios del proyecto, por lo que se realizan jornadas informativas para explicar el impacto positivo en la salud pública, el ambiente y el desarrollo económico.