Allisson Maltez
20/04/2026
Hay libros que se leen…
y otros que se discuten.
🧶 Llega La madeja
Un nuevo segmento en TikTok donde abrimos un libro
y terminamos cuestionándolo todo.
Sí, TODO.
Cada dos meses nos vamos a meter —sin filtro—
a hablar de libros en tendencia, lecturas que incomodan
y temas literarios que dan para mucho más que una reseña.
Spoiler: no es clase, no es reseña…
es conversación.
🎙️ Como un podcast, pero en vivo.
📚 Con más preguntas que respuestas.
⚠️ Advertencia: puedes salir con más dudas que certezas.
Muy pronto en TikTok
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El 17 de abril de 1680, Matsuo Bashō escribió uno de los haikus más conocidos de la historia:
un cuervo posado sobre una rama seca al atardecer.
Ese instante —simple, observado, sin adornos—
definió una forma de mirar el mundo.
Siglos después, Masaoka Shiki retomó esa esencia…
pero hizo algo más: la cuestionó, la reformuló
y la convirtió en lo que hoy entendemos como haiku.
Por eso, hablar de haiku hoy
no es solo hablar de tradición.
Es hablar de observación.
De presente.
De aprender a ver.
¿Y tú… cuándo fue la última vez que realmente observaste algo?
🧵 Un poeta abandonó su vida… para aprender a mirar
Matsuo Bashō no solo transformó la poesía de su tiempo: transformó la manera de acercarse al mundo a través de ella.
A partir de una ruptura personal, inició un camino que lo llevó a estudiar, viajar y profundizar en una práctica que no era solo literaria, sino también espiritual. Su vínculo con la observación, el instante y la experiencia directa marcaría un antes y un después en la tradición poética japonesa.
Como señala Octavio Paz, en su obra la poesía no busca explicar el mundo, sino habitarlo.
Este reel es una aproximación a su vida, pero también una invitación a mirar de otra manera.
✨ En mayo inicia nuestro Taller de Haiku I
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22/03/2026
Hay un pueblo muy muy lejano…
Un pueblo de polvo y maíz
con gente rústica y amable.
En Imposible decir adiós de Han Kang hay un párrafo tan entrañable que me recordó a mi madre recibiendo mis caprichos alimenticios:
Si viniera a buscarme en la camioneta, sorprendida de mi llegada… Si, al ver que me masajeaba los ojos con la palma de la mano, me dijera: “La otra vez te comiste unas gachas de soja y te sentiste mejor. Vamos a casa y te prepararé unas pocas”… Si me mirara con esos ojos suyos, tan seguros y sonrientes…
A veces hay libros que no los escojo por autor, sino por una historia donde el paisaje sé que será un detonante para nuestro personaje principal, así que heme aquí pensando en mi vida a través de la literatura.
Enero, 2026
Ileana Reyes Laínez William Alfaro Caracas Sonia Mendoza
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