Hablamos de Angol, ciudad que fue destruida y construida siete veces y que, a pesar de su historia, no deja de ser hermosa. Hoy es la capital de la provincia de Malleco. Angol es hoy una ciudad que posee la paz que le han sabido dar los años y la experiencia. Actualmente posee una población aproximada de 50 mil habitantes que se dedican a actividades forestales y agropecuarias. Su patrimonio cultu
ral e histórico puede apreciarse caminando sus calles, hablando con su gente o bien internándose en algunos de sus museos y edificios históricos. El museo Dillaman Bullock, ubicado en el centro turístico El Vergel, se fundó en el año 1961 y guarda en su interior vestigios arqueológicos, naturales e históricos, con importantes colecciones mapuches. Otro museo que no puede dejar de conocerse es el Museo Histórico de Angol, que cuenta con fotografías y documentos históricos sobre la ciudad, desde sus fundaciones hasta la actualidad. La Plaza de Armas Benjamín Vicuña Mackena es otra de las postales típicas de la ciudad. Sus jardines y lagos, sumados a sus esculturas, han logrado que se declare este hermoso lugar como monumento histórico nacional. El autor de dicha obra es don Virginio Arias, quien a través de su obra ha querido mostrar los cinco continentes. El convento San Buena Ventura, que fue construido en el siglo XIX, es otro de los puntos de interés más recorridos por los visitantes. Saliendo de la ciudad es posible llegar hasta las canteras Deuco, las cuales el río Malleco se encarga de regar y convierte en verdaderos oasis durante el verano. Esta estación invita a acercarse al Parque Nacional Nahuelbuta, uno de los tantos tesoros que guarda esta bella comuna.