Historias de Ritchie

Historias de Ritchie

Compartir

21/09/2025

TU NOMBRE Y LA IMPOSIBILIDAD DEL MÍO

!Me asfixia las ganas de gritar que te extraño!,
que extraño tu presencia,
tu piel, los lunares que puntean tu rostro,
el mapa de tus dedos,
la elegancia de tu vestir.
¡Me encanta todo de ti!.

Comprendo que no tengo lugar en esta historia,
¿quién soy yo para aspirar a una musa?
Soy un hombre de caminos equivocados,
que bebe vino con la nostalgia
y ha hecho de la soledad su casa.

No reniego de quien me he convertido,
pero al conocerte la compañía no parece ser tan asfixiante.
Sueño despierto;
sueño con tu mirada en la mía,
con mis dedos rozando tu rostro,
con quererte, cuidarte… tal vez amarte.

¡Y digo tal vez! porque el tiempo
me ha enseñado que lo eterno
es una promesa frágil.
Hay demonios, decisiones y heridas
que nos alejan de lo que deseamos,
y de nada sirve el arrepentimiento.

¡Qué insidioso puede ser este sueño
cuando me cuenta que nunca será!
Ya sea por mi incapacidad de conquistarte o
porque tu corazón le pertenece a otro...

¡Dios mío, perdón por no saber aceptar mis evidentes opciones.
Perdón por negarme a abandonar un sueño que no me corresponde!.

15/07/2025

NO ERES TU, SOY YO

Hay amores que llegan como lluvia de verano: intensos, breves y dejando la sensación de un aire fresco. Otros se parecen más a una herida mal curada, esa que duele al tacto aún pasado mucho tiempo. Cuando alguien que nos interesaba profundamente – no necesariamente un gran amor – comienza a distanciarse, el golpe a nuestra autoestima puede ser desconcertante.

Es curioso cómo funcionan estos mecanismos emocionales. Inicialmente hubo conexión, tal vez incluso cierta intimidad en las conversaciones, esas miradas que prometían algo más. Y luego, sin explicaciones dramáticas, todo se desvanece. Nos convertimos en un contacto más en su teléfono, un rostro conocido entre muchos. La mente empieza su interrogatorio implacable: ¿Fue algo que dije? ¿No soy lo suficientemente interesante? ¿Atractivo? ¿Exitoso?

Lo cierto es que el rechazo rara vez tiene que ver con nuestro valor real. Más bien habla de los parametros emocionales de la otra persona, de esas combinaciones emocionales y vivenciales que hacen click o no entre las personas. Todos llevamos dentro una lista no escrita de lo que buscamos en otro ser humano, y cuando la realidad no coincide con la fantasía, el interés se evapora. Duele reconocerlo, pero a veces somos nosotros los que no encajamos en el rompecabezas emocional del otro.

En este proceso, cometemos dos errores fundamentales: idealizar a quien nos rechaza y menospreciar a quienes nos eligen. Hay una ironía cruel en cómo podemos obsesionarnos con alguien que nos trata con indiferencia, mientras damos por sentado el cariño constante de amigos o familiares. Es como si el afecto seguro perdiera valor por su misma disponibilidad, mientras que la aprobación esquiva se convierte en un premio a conquistar.

Jesús entendió esta dinámica humana mejor que nadie. En el Evangelio de Juan (1:11) se resume duramente: “Vino a lo suyo, y los suyos no le recibieron“. El mismo Dios hecho carne experimentó el dolor del rechazo de su pueblo. Esta paradoja debería consolarnos: si hasta el Hijo de Dios enfrentó la indiferencia, quizás nuestro dolor no sea señal de fracaso, sino parte inevitable de cualquier relación humana.

No todas las personas están destinadas a quedarse en nuestras vidas. Algunas llegan como maestras, otras como espejos, otras simplemente como recordatorios de que el corazón sigue latiendo. El desafío no está en convencer a quien no nos valora, sino en cultivar la autoestima suficiente para no depender de validaciones ajenas.

Quizás el aprendizaje más valioso de estas experiencias es descubrir que el amor no debería ser un campo de batalla donde demostramos nuestro valor, sino un espacio donde dos libertades se eligen mutuamente, sin forzar lo que no fluye naturalmente. Mientras tanto, hay una pregunta que vale la pena hacerse: ¿Estamos tan ocupados anhelando el afecto de quien nos ignora, que descuidamos a quienes sí nos ven con ojos de aprecio?

Al final, estas experiencias de amor no correspondido terminan revelando menos sobre el otro y más sobre nosotros mismos: nuestras heridas, nuestros anhelos, nuestra capacidad de adaptarnos. Y aunque duela en el momento, cada rechazo bien procesado nos acerca un poco más a ese equilibrio difícil de conseguir entre mantener el corazón abierto y no perdernos en la búsqueda de ser amados.

12/10/2022

TIEMPOS DIFERENTES

Subí algunos de los cerros que pocos suelen llegar. Vi mundos y personas que al contarlas fueron difíciles de imaginar. He seguido una senda donde me faltó poco y aún así parecía que me faltaba mucho.

Ahora veo mis manos que han perdido la abundancia y atesoran lo esencial. Me preguntó cómo con tanto parecía que tenía poco y ahora con poco pareciera que tuviera mucho.

Son tiempos de cambio, son tiempos de Dios en respuesta a mis decisiones y acciones.

¿Quieres que tu empresa sea el Arte Y Entretenimiento mas cotizado en Cochabamba?
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Categoría

Página web

Dirección


Cochabamba