Caranday Golf Club
Canal de Comunicación para difundir las actividades del Caranday Golf Club, con el objetivo de promocionar la práctica de este deporte, en el ámbito de la comunidad Formoseña.
13/09/2019
En el día de hoy, nuestro amigo Roque estaría cumpliendo años.
Elevamos una oración en su memoria y agradecemos a la pasión por el golf, porque nos permitió conocerlo.
El deporte, una cuestión de Estado
¿El deporte, parte inescindible de la educación, es una cuestión de Estado? Esto lo hemos escuchado en reiteradas oportunidades, como una especie de mantra repetido al infinito por los medios gubernamentales, buscando que el repiqueteo transforme la idea en realidad.
Claro que uno está completamente de acuerdo con la sentencia. Quien pudiera estar en contra. Lo cierto es que, con relación a una actividad de alguna manera insipiente en la provincia –aunque con más de 18 de antigüedad registrada por los memoriosos primeros impulsores-, el golf, parece no calificar para ser considerada una actividad que merezca la protección y el amparo estatal.
Esto es llamativo, si se tiene en cuenta todo lo que el gobierno provincial, en estos largos años, ha invertido en todas las ramas del deporte, desde aquellos más convocantes y masivos como el fútbol y el basquetbol, hasta el ciclismo, cuyos cultivadores –lamentablemente, pues deseamos lo contrario- no son más que aquellos que practicamos el golf. La inversión en infraestructura deportiva es digna de elogio y admiración. Los clubes deportivos barriales, como el Club Sarmiento, el Club San Martin, el Club Sol de América, entre otras entidades, son un ejemplo incontrastable de la política gubernamental.
¿Por qué el gol, deporte olímpico, es discriminado?
Quizás, la razón –absurda desde todo punto de vista- sea que cargamos la cruz del elitismo. Con mucha frecuencia se nos espeta: “es un deporte para ricos”, como si el futbol, el básquet, el boxeo, o cualquier otro deporte de alto impacto mediático no muestre de manera desmesurada y hasta obscena, la influencia del dinero.
“El equipamiento que se usa el golf es carísimo”, escuchamos con frecuencia. Es posible, aunque en plaza se puede acceder a una bolsa con los palos elementales para el inicio de la práctica, con valores mucho menores al de un equipo de teléfono celular. Quienes disputan el vicio de la pesca –otro deporte muy extendido en nuestro medio, y que goza de la “legitimación” popular, con fiesta anual incluida- puede explicar con detalle cuanto sale un fin de semana en el río, incluyendo equipamiento, lancha, combustible, carnada, guardería, etc. A los amigos aviadores, podríamos preguntarles cuanto sale una hora de vuelo. ¿Elitismo en Formosa? Dependerá del punto de vista del observador.
En Formosa, a los golfistas nos alcanza con una bolsa de 14 palos, la cuota social del club (de 900 pesos, que incluye al grupo familiar) y muchas ganas de compartir 4 horas caminando con amigos.
Jugamos como hace 200 años en la cuna del Golf, Escocia (muy cerca de otra cuna más, y que por las razones que desconocemos parece no ser merecedora famosa, la del futbol). Nuestra cancha, como las originales del viejo continente, es rustica, árida, pero cálida porque es bien formoseña. Se parece más a un potrero, o a una de las miles de canchas barriales donde se juega el futbol. Entre los mismo socios del Caranday nos reímos al autodenominarnos como “el club de golf más pobre del mundo”. Pero allí nos sentimos felices, 50 formoseños, que por las razones que fueren, amamos intensamente este deporte. No somos más que nadie. No queremos ser más que nadie. Si aspiramos se valore esta actividad, hecha con mucho esfuerzo, humano y económico del amparo estatal, como lo son otras disciplinas deportivas, masivas o no, desarrolladas en esta provincia.
Hoy se nos está atacando de manera muy absurda y escandalosa. Somos agradecido de vivir en esta provincia donde la paz social es un bien colectivo, construido entre todos. Pero esto no es lo que se refleja en el predio que desde hace 15 años compartimos con el Aeroclub. Desde hace unos años, recibimos la constante agresión del Gustavo Dorrego, quien como un barra brava, actúa como amo y señor del Aeroclub. Desde allí, se ha dedicado a hostigar nuestro deporte, con acciones violentas, como destruir nuestra cancha con pesticida (además del riego que ello implica para la salud de nuestros socios), a modificar los limites de las dos entidades de manera unilateral, afectando el desarrollo del juego, y, en lo que ha sido el corolario más nefasto, el fin de semana pasado, irrumpió con un automóvil en el Green del hoyo 9, causando la suspensión de un torneo internacional e interprovincial. No puede imaginarse el lector la vergüenza que sentimos los formoseños ante nuestros invitados de otras latitudes.
No conteste con todo ello, este mismo nefasto personaje, el lunes pasado, ha atravesado la entrada de nuestro club con un puñado de vehículos, impidiendo la salida de nuestros golfistas. El día miércoles, siguiendo con esta saga patoteril, ha intentado cobrar por el ingreso a nuestras propias instalaciones.
La opinión publica de nuestra provincia debe saber que en el año 2003, la entonces Comisión Directiva del Aeroclub Formosa, presidida por el Sr. Guglielmino, por medio de una decisión tomada en Asamblea de socios, solicita a un grupo de golfistas el desarrollo de un campo de golf en el predio adyacente a sus instalaciones. Según se manifestara en dicho momento, impulsaba tal decisión el interés por sumar una actividad deportiva enriquecedora y perfectamente compatible con la aeronáutica. Además de la imposibilidad de mantener una superficie de terreno de tal extensión.
Por razones que desconocemos, ahora pretenden cobrar al Caranday Golf una suma impagable para una institución que sobrevive apenas con el aporte de sus socios, sin ningún tipo de ayuda o subsidio. Detrás de todo esto, solo vemos la intención de expulsarnos del predio, de manera violenta y autoritaria.
No podemos entender porque el Secretario de Deportes no se ha involucrado en encontrar una solución razonable a este conflicto. Acudimos a la justicia y ni siquiera se dignaron a atender nuestro reclamo. No somos ocupantes ilegales. No ingresamos en el predio de modo violento. No estamos allí desde el día de ayer. No es posible que se nos quiera sacar por la fuerza, sin más. Y menos por un personaje que fuera acogido por nosotros como socio del Caranday Golf durante años.
Pedimos, respetuosamente, la intervención de las autoridades provinciales. Somos deportistas y merecedores de un trato igualitario, como el que reciben miles de entidades sin fines de lucro a los largo y ancho de nuestra Formosa Hermosa. Estamos convencidos que el deporte formoseños no se realizará en la medida en que todas y cada una de sus disciplinas no se realicen.
Comisión Directiva Caranday Golf Club
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Ruta Nacional N° 11, Km 1156
Formosa
3600