Nací el día que estrenaron en Madrid “El Padrino” con 3,1kg: Una bola blanquecina con dos orbes de zafiro para mirar este mundo. Fui al colegio, hice películas en mi infancia, crecí como uno más. Bebí, comí, fumé, bailé, me aburrí, pensé. Evolucioné con la inteligencia social, desarrollé mi creatividad y busqué el talento con la música cantando y componiendo en
las bandas Rain & Cloud, Bananafunkoca, The Feelingers, South Way y en paralelo me posicioné en el mundo laboral con un buen puesto de mando en una multinacional. Pero la vida es el juego más complejo y traicionero que conozco. Un día te das cuenta que basas el confort y la estabilidad económica como un principio básico. Otro día te das cuenta que crees que eso te hará morir más viejo. Después, que estás esclavizado a tus gastos para representar lo que te han vendido que eres. Otra tarde ves que estás enfocando tu vida en algo que no te llena y además ves que el mundo está reiniciándose. Mientras disfrutas un amanecer ves que la simpleza te arranca sonrisas, que el tiempo perdido no vuelve, que la auto evolución te ha roto los esquemas con los que sobrevivías… ves que necesitas sacar lo que tienes dentro y nunca te has permitido. Te haces con la guitarra adecuada y te sientas a componer y a retomar los viejos temas. Una idea aparece en tu cabeza…un nuevo concepto de grupo, una música para todos transmitiendo pensamientos y conceptos…un “Nunca es tarde”…..una banda para ello en los tiempos en los que necesitamos otro “Renacimiento” artístico. Una vez montada la banda, que si queréis saber más visitar www.nottoolate.es me decidí a montar un proyecto en paralelo. Muchos temas en acústico funcionan mejor. Muchos no funcionan con la banda…pero esos muchos también soy yo. Además me gusta versionear temas de folk, country, pop y rock de todos los tiempos dándoles mi toque personal. Mis influencias en el proyecto Peacemaker van desde Ben harper, pasando por John Mayer o Chris Cornell a clásicos como Neil Young o Neil Diamond.