Autor de Viajes
12/05/2026
Hay personas que conoces viajando… y aunque nunca vuelvas a verlas, se quedan contigo para siempre.
Hace tiempo leí sobre el concepto de las “personas azules”. Personas que aparecen por un momento en tu vida, normalmente lejos de casa, y sin darte cuenta se convierten en parte de tu viaje.
Y creo que Europa me ha dejado varias.
Los amigos españoles que terminaron compartiendo Turquía conmigo, nuestro primer viaje en globo.
La pareja francesa que me recomendó perderme por calles sin mapa en París.
El desconocido en un tren entre Ámsterdam y Brujas al que le ayude a bajar su maleta… y terminó contándome media historia de su vida durante el trayecto.
Nunca pedimos Instagram.
Nunca volvimos a hablar.
Y aun así, sigo recordándolos.
Porque viajar no siempre se trata de lugares.
A veces se trata de personas que aparecen solo un instante, pero cambian por completo cómo recuerdas un destino.
Con los años entendí algo:
los mejores viajes no son los que más fotos tienen… sino los que más personas te dejaron en el alma.
Y sí, creo que todos tenemos nuestras propias personas azules.
23/01/2026
Recuerdos de Japón 🫂