Julio Reyes
03/03/2026
Hay compras que no son solo compras.
Este micrófono no significa que ya no tenga miedo.
No significa que la vergüenza desapareció.
Y tampoco que dejé de dudar de mí.
Significa algo más importante:
decidí hacerlo a pesar de eso.
Durante mucho tiempo quise crear más contenido desde lo que sé, desde lo que he aprendido, desde mi experiencia en marketing, MarTech, tecnología e inteligencia artificial.
Pero muchas veces apareció ese ruido interno que te frena, te cuestiona y te hace postergarte.
Esta vez quise avanzar igual.
No compré este micrófono para figurar.
No lo compré por validación.
Lo compré por mí.
Porque quiero trascender esa barrera.
Porque quiero darme permiso de compartir mi voz, mis ideas y mi visión.
Y porque sé que seguir postergándolo también tiene un costo.
Así que sí, este también es un pequeño spoiler de lo que viene:
voy a empezar a crear contenido sobre marketing, MarTech, tecnología y AI, desde mi visión, desde mi experiencia y desde la forma en que entiendo este mundo que cambia todos los días.
No porque crea que me las sé todas.
Sino porque me hace sentido compartir lo que he aprendido y lo que sigo construyendo en el camino.
Y si alguien me quiere escuchar, bienvenido sea.
Voy a estar feliz de compartir mi conocimiento.
Este micrófono, para mí, no es solo una herramienta.
Es una decisión. 🎙️
20/02/2026
Dos fotos iguales que no se parecen en nada.
Misma avenida, misma hora, casi el mismo encuadre. Solo me moví unos metros.
Los días de oficina no son mis favoritos. Pero a veces la rutina que evitas te regala exactamente lo que necesitabas ver.
📍 Apoquindo, Santiago
07/02/2026
Jugando un poco con el trend.
16/01/2026
Uno cree que extraña una cachapa o un patacón…
pero la verdad es que no es comida lo que extrañas.
Es lo que esa comida representa.
La mesa.
La conversación.
La familia (de sangre o prestada).
La risa fácil.
Y esa costumbre venezolana de convertir cualquier lugar en hogar.
Por eso ser venezolano fuera de Venezuela es tan particular…
porque uno no deja el país: se lo lleva puesto.
En el acento.
En el humor.
En la forma de tratar a la gente.
En la necesidad de salir adelante aunque no sea fácil.
Y en esa nostalgia que aparece sin pedir permiso… con un solo sabor.
Y con los años entendí algo más:
la identidad no se pierde… se transforma.
Ser venezolano no es superioridad.
Es historia.
Es adaptarse, reconstruirse, volver a empezar.
Es tener calle, corazón y visión al mismo tiempo.
Y eso —en la vida y en los negocios— vale oro.
Hoy lo recordé con estas dos joyas 🇻🇪🔥
Porque sí… son sabores.
Pero también son memoria.
💛💙❤️
01/01/2026
: Por aquí amanecimos así.
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.